Primero conocí a Mario Ángel Marrodán persona. Luego vino el poeta. Sus escritos me confirmaron que es un hombre de pensamiento claro y de palabra valiente. Así le veo "en medio de la calle colectiva viciada desde dentro", como le he leído en su carta fieramente humana a Blas de Otero.
Josep M. Cadena
Periodista
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