Quienes por una u otra razón hayan tratado a Mario Ángel Marrodán, sabrán cómo constantemente este hombre da la impresión de contemplar la agridulce realidad humana, su YO ENFERMERO, conviviendo sin impurezas la verdad, la belleza y el bien, su otro gran YO de poeta. Mario, hermosa profesión la nuestra, "enfermeros" que ha servido de semilla para tu fértil creatividad.
Junta de Gobierno del Colegio de Enfermería de Bizkaia
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