En la vanguardia de la retaguardia del lenguaje fraguó Mario Ángel Marrodán su poética aventura: Ahí, donde las ofensas son nimias afrentas valiosas, donde los dioses a veces se equivocan cuando los laureles no son victoriosos, sino victoria vital siempre. Y ahí está él, eterno dinámico, siempre abanderado el poeta Marrodán, haciendo corta la espera y mostrando al porvenir una poética escalera de colores.
Joan Gonper
Director del Centro de Estudios Literarios y de Arte de Castilla y León (CELYA)
19 de Septiembre de 2002
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