Conozco, quiero y admiro a Marrodán desde hace unos cuarenta años, cuando le publiqué un pliego y posteriormente un libro en mí -nuestra- Torre Tavira. Desde entonces él -probablemente el más fecundo de los poetas españoles actuales-, cada vez que publica un libro me lo manda con una cariñosa carta dentro. Es decir, nos comunicamos de una punta a otra del mapa asiduamente, ya que nos unen devociones y aversiones comunes. En tu merecido Homenaje, Mario, el ancho abrazo de siempre de tu viejo amigo gaditano.
Ignacio Rivera Podestá
Poeta
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